La vermiculita es un mineral de estructura en capas muy finas, con un tamaño cercano a la micra, que se somete a un proceso de expansión térmica a 900 °C. Durante este proceso, el agua retenida entre sus láminas se evapora, provocando que el material se expanda y se abra en numerosas partículas delgadas, generando una estructura ligera con alto contenido de aire.
La vermiculita es especialmente adecuada para mezclar con sustratos, ya que mejora la aireación y la retención de humedad. Gracias a su bajo peso y flexibilidad, evita que el sustrato se compacte, reduciendo el riesgo de asfixia radicular y favoreciendo una mejor respiración de las raíces. Se recomienda incorporarla en proporciones de 20% a 40% a tu sustrato.








